Mantenimiento

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

• Al comprar tus pies de gato debes probarte los dos, sujetándolos firmemente con los cordones o el velcro y cargando el peso de tu cuerpo sobre cada uno de los pies que estará frenado en un obstáculo, debes sentirlos muy ajustados y seguros, con presión, pero que esta no sea excesiva, para que los dedos sobre todo no resulten dañados. Conseguirás alta sensibilidad sin mortificarte en exceso.

• Debes conservar tus pies de gato lo más limpios posible, frotando sobre la suela y partes sucias con un trapo humedecido en agua para quitar la suciedad. Después frota con un trapo humedecido en alcohol común. Si queda algún resto sucio frota con un cepillo de cerdas de alambre. Quedarán perfectos para una nueva utilización.No los guardes nunca sucios. Después de largo tiempo de inactividad frota las suelas y bandas con cepillo de alambre o lija, evitarás brillos que restan adherencia.

• Durante el transporte y cuando guardes tus pies de gato, le debes introducir hormitos o al menos rellenarlos de periódico para que no se deformen. Nunca los pises ni dobles, se deterioran.


• Tus pies de gato no deben ser sometidos a altas temperaturas, secarse al fuego, ni permanecer cerca de los cristales dentro del coche expuesto al sol.

• Si tus suelas están gastadas utiliza nuestras "Garra Adhesión" para su reparación, lijándolas fuerte y bien, untando con cola de contacto, dejando secar el tiempo justo y uniendo con fuerza presionando después, para que quede perfectamente unido y recortando las partes sobrantes. O bien confiándolos a un reparador profesional de tu zona. Por supuesto la mejor opción: contacta con el distribuidor y nosotros te los repararemos dándote total garantía de la reparación.